
Ella es mi fuente de energía. Mi aire puro, mi impotencia, mis miedos, mis alegrías, mis inseguridades, mis sonrisas, mi estupidez,y la causa de esa sensación de felicidad que por momentos me invade. Es lo que me sostiene y mi persona favorita a “encaroñar”. Ella es la personita que más amo en el mundo, y la que me da razones.