Quisiera hacer justicia con mi propia mano pero de seguro que me la cortarían. A veces no me creo capaz pero todo mientras estoy haciendo. Como desearía recuperar el amor paterno, que mi papá me quiera como antes. Y claro que yo vuelva a quererlo de esa forma antigua y sin reproches. A veces cualquiera de esos recuerdos, de nosotros, me salva, me devuelve a esos brazos pero me hacen llorar.
A veces creo que poner un punto en mis letras, mi mundo podría detenerse. En cierta forma lo detengo con mis puntos y apartes. Por otra parte como no puedo despegarme totalmente de él, lo observo a la distancia. Es de esas personas que deja que uno piense que se lo va a querer siempre y no hablo de amor. Aún así no voy a poder explicar el por qué ya que ni siquiera fue lo suficientemente humano para quedarse un rato más, no sé, para evaluar las heridas o futuros quiebre.
Pero sigo tratando de encontrar algún equilibrio para mis cuestiones. Sigo en una cárcel esquelética. Sigo buscando y hay avances en mí, o conmigo, debería comentarles esas cosas y evitar un poco mi dramatismo cotidiano. Pero no lo haré, por ahora.
martes, agosto 18, 2009
viernes, julio 24, 2009
Quiero un paracaídas.
Estoy contra esos ataques de miedo, adorando este frío y fastidiándome con esos vínculos que no significan nada. Vínculos que son románticamente nefastos o aisladamente sexuales. Ya no quiero vínculos por obligatoriedad. Ni fríamente tristes. Por otra parte todo esto de la interacción virtual, es tan difusa. Por qué puedo decir tan claramente por acá, en este blog, y no a esos que me preguntan ¿cómo estoy?
Esta soledad huele a podrido. Duele y no pasa. Solo hay miradas extraviadas. A veces es imposible sostener todo en un solo cuerpo, es decir, a veces las direcciones son muchas, la mutilación es mucha. Todo duele de un modo espantoso que dan ganas de vomitar, de ser destruida.
Me comporto como una asesina tengo, busco, victimas. Me la agarro con los que están cerca, soy el perro que muerde la mano que le da de comer. Opción. Eso le esta faltando a la soledad plástica, reprimida y sarcástica que me esta asustando. No estoy siendo nada breve y termino usando un método caótico. No puedo ver, lograr ver, si el mundo sigue afuera. Estoy, en realidad, me siento tan enojada, tan visceral y no tengo la más puta idea de nada. Estoy absolutamente inútil y mi reacción es extremadamente lenta. Pero sepan que jamás necesite algo con tanta insistencia,con tanta ofuscación que querer salir esta soledad,de este estancamiento.
Esta soledad huele a podrido. Duele y no pasa. Solo hay miradas extraviadas. A veces es imposible sostener todo en un solo cuerpo, es decir, a veces las direcciones son muchas, la mutilación es mucha. Todo duele de un modo espantoso que dan ganas de vomitar, de ser destruida.
Me comporto como una asesina tengo, busco, victimas. Me la agarro con los que están cerca, soy el perro que muerde la mano que le da de comer. Opción. Eso le esta faltando a la soledad plástica, reprimida y sarcástica que me esta asustando. No estoy siendo nada breve y termino usando un método caótico. No puedo ver, lograr ver, si el mundo sigue afuera. Estoy, en realidad, me siento tan enojada, tan visceral y no tengo la más puta idea de nada. Estoy absolutamente inútil y mi reacción es extremadamente lenta. Pero sepan que jamás necesite algo con tanta insistencia,con tanta ofuscación que querer salir esta soledad,de este estancamiento.
viernes, julio 10, 2009
No hay ni explosiones.
Estoy como atontada, me siento rotunda y vertical. Creo que cruzamos la línea de cualquier ficción y ahora siento que somos cuerpos abandonados. Los noticieros disparan números sin asco mientras con un dedo trato de parar la hemorragia que provocan, claro, que no logro detenerla.
Por otra parte tengo maremotos internos. Este distanciamiento social impuesto por precaución me aturde, me aburre, me aísla emocionalmente. Y me hace pensar por qué son tan perfectos los crimines en el amor. Bah ahora que lo escribí no sé si son perfectos porque conozco algunos que tienen huellas. Pero bueno.
Qué mierda! Últimamente me siento un hongo, hasta el hartazgo. A veces no tengo a quién pedirle que sostenga mi angustia.
Por otra parte tengo maremotos internos. Este distanciamiento social impuesto por precaución me aturde, me aburre, me aísla emocionalmente. Y me hace pensar por qué son tan perfectos los crimines en el amor. Bah ahora que lo escribí no sé si son perfectos porque conozco algunos que tienen huellas. Pero bueno.
Qué mierda! Últimamente me siento un hongo, hasta el hartazgo. A veces no tengo a quién pedirle que sostenga mi angustia.
miércoles, junio 24, 2009
Excavación de mí.
Tienen que soportar a este pequeño desecho melancólico. Mi forma bruscamente honesta, el vacío de mis arterias detrás de expresiones acrílicas. Tengo que soportarme porque ya no sé dónde ir.
No puedo dejar de ver el precipicio y saltar ni puedo dejar de seguir a personas fóbicas a una intimidad que suele salvarme, claro que, cuando existe realmente.
Estuve tratando de sacarme de encima fantasías ajenas. Nadie recibe nada, porque nadie entrega nada. Todos son ojos que apuñalan, todos son invisibles parados frente a mí. Solo voy contra el día de ayer. Solo estoy esperando el futuro pero sin saber si me quedare en el o correré hacia un futuro nuevo.
Menos mal que empezó el invierno, menos mal que estos pocos grados me protegen y me inflan los pulmones con su aire frío. Soy un desvío, una consumidora de tafirol, de té verde y nada de lo que piensan que soy. Eso siento, hoy, por lo menos. Carezco de poder encontrar la paz que otros esperan de mí. En fin menos mal que es invierno, menos mal.
No puedo dejar de ver el precipicio y saltar ni puedo dejar de seguir a personas fóbicas a una intimidad que suele salvarme, claro que, cuando existe realmente.
Estuve tratando de sacarme de encima fantasías ajenas. Nadie recibe nada, porque nadie entrega nada. Todos son ojos que apuñalan, todos son invisibles parados frente a mí. Solo voy contra el día de ayer. Solo estoy esperando el futuro pero sin saber si me quedare en el o correré hacia un futuro nuevo.
Menos mal que empezó el invierno, menos mal que estos pocos grados me protegen y me inflan los pulmones con su aire frío. Soy un desvío, una consumidora de tafirol, de té verde y nada de lo que piensan que soy. Eso siento, hoy, por lo menos. Carezco de poder encontrar la paz que otros esperan de mí. En fin menos mal que es invierno, menos mal.
sábado, junio 13, 2009
Una circulación diferente.
Me reencontré con viejos amigos y una amiga trastornada de ausencia. Feisbuk me arrastro, reconoció. Y fui con mi presencia ahuyentando los perros. Fue natural,con cosas del tiempo algunos minutos con una extrema quietud emocional que me dejaba en suspenso cualquier sentencia. Hacia ellos y hacia mí.
Por otra parte un tiempo fue apuñalado por la espalda. Mi cerebro tuvo días de hacerse trizas, en realidad estuvo haciéndose trizas, contra pensamientos lujuriosos.
A veces solo soy un personaje de un comic pasado de moda. A veces me gusta esa sensación de irrealidad aunque no sé como describir mi vida actual. Tengo evidencia de haber contestado con una estúpida frase a una pregunta dudosa pero certera y desde esa respuesta el orden de las cosas fue confuso.
Busco constantemente una manera humana, sin decir el drama que oscila encontrar una manera, coherentemente humana, para seguir.
En fin sigo entre sentimientos comunes, dialécticas irrompibles y casi perfectas, existiendo.
Por otra parte un tiempo fue apuñalado por la espalda. Mi cerebro tuvo días de hacerse trizas, en realidad estuvo haciéndose trizas, contra pensamientos lujuriosos.
A veces solo soy un personaje de un comic pasado de moda. A veces me gusta esa sensación de irrealidad aunque no sé como describir mi vida actual. Tengo evidencia de haber contestado con una estúpida frase a una pregunta dudosa pero certera y desde esa respuesta el orden de las cosas fue confuso.
Busco constantemente una manera humana, sin decir el drama que oscila encontrar una manera, coherentemente humana, para seguir.
En fin sigo entre sentimientos comunes, dialécticas irrompibles y casi perfectas, existiendo.
sábado, junio 06, 2009
Aire que rompe los pulmones.
Soporte material. Retener mi propia sangre. Deslizarme. Puro narcisismo capaz de soportar el deseo. Hablo, observo, a veces quiero sin admitirlo ni confirmármelo, eso sí, observo mucho. No retrocedo solo quiero observar como se preparan, como gastan tiempo, algunos pocos, en que se los tomen en cuenta. Pero observo sin querer algo, no por falta de ganas, sino que tener sexo con un hombre. Un HOMBRE, en estos tiempos me parece una tarea difícil. Tener sexo y, después, aún, tener una conversación. A veces eso, solo es pedir demasiado. A veces entre oportunidades diferentes, no sé qué hacer. Nudo angustiado y un pasado que no existe.
No estoy hablando de la falta de hombres ni bla bla. Solo que las cosas pueden ser modificadas sin que eso mezcle un género ni condición ni el típico deseo por alguien más. Sino que hablo del amor, todos tenemos las herramientas, por así decirlo, para tener sexo. Pero para amar? No sé no debería estar mezclando amor y sexo. Ni hablar de amor sin el ni viceversa. Pero si ni siquiera estoy pensando en separarlos para que lo estoy escribiendo.
Enredarme una típica costumbre. Por qué mi mamá no me dijo que crecer y asumirme como adulta dolía, incomoda, y rompe tan soberanamente las pelotas tener que actuar, en algunas circunstancias, bajo la mirada de los demás sobre lo que uno ya es y no deja que se vea. No dejo que se vea o simplemente no lo soy. Creo que soy pero soy tan yo que a veces ando enfurecida vaciando mi ser en palabras que otros escuchan a medias. Otros? Por qué siempre digo otros y no acuso a uno.
No estoy hablando de la falta de hombres ni bla bla. Solo que las cosas pueden ser modificadas sin que eso mezcle un género ni condición ni el típico deseo por alguien más. Sino que hablo del amor, todos tenemos las herramientas, por así decirlo, para tener sexo. Pero para amar? No sé no debería estar mezclando amor y sexo. Ni hablar de amor sin el ni viceversa. Pero si ni siquiera estoy pensando en separarlos para que lo estoy escribiendo.
Enredarme una típica costumbre. Por qué mi mamá no me dijo que crecer y asumirme como adulta dolía, incomoda, y rompe tan soberanamente las pelotas tener que actuar, en algunas circunstancias, bajo la mirada de los demás sobre lo que uno ya es y no deja que se vea. No dejo que se vea o simplemente no lo soy. Creo que soy pero soy tan yo que a veces ando enfurecida vaciando mi ser en palabras que otros escuchan a medias. Otros? Por qué siempre digo otros y no acuso a uno.
lunes, junio 01, 2009
Una caricatura que ama el frío.
Vengo de escenas sin intérpretes. De abrazos que no abrazan, de tropezones y lagrimas. De dilemas, todo vértigo en una historia, otros padres para concluir que todo es absolutamente inútil.
Estuve en una circulación diferente, aceptando amor, pero todo no es tan fácil como parece. Algo perfora lo que siento y me lleva a ser un animal despiadado. Otra vez, queriendo herir.
Por otro lado todo queda afuera dejando que mi ser reaccione derrumbándose ante tanta catástrofe y termina tapándose los ojos o metiéndose debajo de la cama. Arcadas apuntando. Objetos inútiles. Pienso que termina. Extraviada en mí y perdida en un mundo. Duele la tensión. Padezco una estupidez exagerada.
Intencionalmente estática. Y eso obstruye sin darme un mínimo paracaídas pero, aún así, no me deja arrastrarme sin fe ni por esos lugares donde todo esta destruido.
Por andar teniendo deseos, trillados, conseguí que mi cuerpo sea esparcido en trozos por una calle de tierra en donde se escucha el ladrido de un perro y la risa de una vieja frente al televisor. Auch.
Estuve en una circulación diferente, aceptando amor, pero todo no es tan fácil como parece. Algo perfora lo que siento y me lleva a ser un animal despiadado. Otra vez, queriendo herir.
Por otro lado todo queda afuera dejando que mi ser reaccione derrumbándose ante tanta catástrofe y termina tapándose los ojos o metiéndose debajo de la cama. Arcadas apuntando. Objetos inútiles. Pienso que termina. Extraviada en mí y perdida en un mundo. Duele la tensión. Padezco una estupidez exagerada.
Intencionalmente estática. Y eso obstruye sin darme un mínimo paracaídas pero, aún así, no me deja arrastrarme sin fe ni por esos lugares donde todo esta destruido.
Por andar teniendo deseos, trillados, conseguí que mi cuerpo sea esparcido en trozos por una calle de tierra en donde se escucha el ladrido de un perro y la risa de una vieja frente al televisor. Auch.
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