viernes, octubre 31, 2008

Rómpeme las pelotas pero no el corazón.

Salgo de este aislamiento amoroso innecesario. Quiero fantasear con esta posibilidad, olvidar si el tiempo pasa o se detiene. Es que ya no me importa porque quiero seguir huellas, ver inquietante como sigue esto. Acomodarme a las situaciones, multiplicar minutos para presentarme con los irracionales sentimientos que me están invadiendo.
Es que por momentos estoy sintiéndome incluida en los días de alguien. Será que se esta notando mi presencia? Quiero transformarme. Estoy con miedo, pero no, exactamente. Estoy hundiéndome en emociones y ahí quiero romper definitivamente la peor incertidumbre. No sé si existen formas directas de hacerlo. Ya no sé pero me estoy catapultando hacia lo que constantemente busco. Huir, de qué. No sé, siento que quiero huir hacia un solo lugar en donde intercambio palabras a la espera de que me eviten una caída lenta. Mutilo al silencio para desaparecer ansiedades y así poder seguir sintiendo esperanza en las entrañas.
Estoy llevando lejos todos los sentidos y sostengo exagerados pensamientos e incomprensibles y me quedo esperando cotidianidad. Todo esto que estoy deseando me inquieta y me pregunto si será lícito esperar tanto. Quiero animarme, sentir placer en esa cercanía que se promete y no agotar la excitación que me provoca el hecho de pensarme querida. No sé necesito apartarme de mí y ser encontrada.

viernes, octubre 24, 2008

Como si no fuera evidente.

Camino jugando a ver quién nota mi presencia. A veces termino sin saber hacia dónde ir ni a quién decirle por qué? O por minutos me quedo sintiendo que nadie lo nota. Y ahí es cuando quiero que aparezca algo como un milagro¿? Qué sé yo. Algo, que borre mi soledad, aparentemente, congénita.
A veces sé que no me esfuerzo, que no se me da la gana,que no me importa y pienso igualmente que la vida sucede. Hasta a pesar de mí.
Creo que dejo mis rezos, mi furia, mi impotencia, mis insomnios, mis suplicas, mis amores, mis deseos, mis risas,todo en una garganta que cuando se cansa quisiera gritar lo que no puede dejar expuesto, a la vista de todos.
Quizás no sea necesario andar diciendo todo lo que mi piel siente, ni ser tan visceral pero cuántas veces me rescataron con amables abrazos. Y por qué ahora no puedo volver a pasar eso? Cuántas veces quise encontrar esa mirada que me calme como lo hacia la mirada de mí abuelo. Tendré esa mirada, solo, para mí, alguna vez?..
Estos días quisiera que nada perdiera su causa. Aún así quiero irme lejos, más que nada huiría de mí. Y sí, si soy yo la que esta llena de interrogantes, seguridades acerca de ciertas cosas, una tonta credulidad, algunos errores. Entonces, por qué no huir de mí. Me río creyéndome un desequilibro en movimiento o una herida por la nada misma. Vieron que a veces la nada duele mucho más que un algo. Pero bueno igual no quiero que lo planeado pierda sentido.
Después, aún, todavía con todos los miedos posibles dejo de ser metáfora, tedio y espero que con todas estas manías articuladas se sepa que no estoy triste, bah un poco sí, pero no soy totalmente triste ni lo estoy completamente. Simplemente soy un argumento emocional, una palabra rota, algo positivo sin admitir, algún deseo pendiente. En fin son simples exposiciones de mí, como tantas veces hice por acá y alguna que otra vez por allá también.

sábado, octubre 18, 2008

Le robe a un chico sugus.




El problema es que yo sigo cual niña malcriada poniéndole monedas a una máquina que dice GAME OVER pero no hay un CONTINUE, ni un INSERT COIN... Simplemente dice GAME OVER.

Es que sencillamente fue la caída del objeto deseado. Un teléfono ficticio. Histerias en lo no realizado, todo es simulación. Entre tanto concluyo que tengo deseos hacia imbéciles y ausentes. Pero más allá de eso algo realmente me esta inquietando y aún así no lo confieso. Aunque, esta bien, también tengo deseos hacia alguien inteligente que no me registra. Es que a veces soy un cuerpo esperando por ese acontecimiento que todavía no fue en medio de muchas transformaciones. En algunas ocasiones el cuerpo me pesa por tantas palabras y por eso trato constantemente de hacer rápidos movimientos para no hundirme. Pero a veces no lo consigo y me enojo.

En fin esconderme es lo que debí seguir haciendo y no dejarme ganar por la torpeza y exponerme a una ametralladora desde tan cerca. No aprendo más. He dicho.




Parte de este post es de Pablix

domingo, octubre 05, 2008

Confesando, otra vez.

Tenga ganas de un BESO...
Quiero un BESO...
Necesito un buen BESO,ahora.YA.


Mi otro yo quiere, desea, insiste y pide que la quieran solo a ella, pero si es sólo a ella, no pierde sus encantos ese otro que dará amor? Toda insistencia es inútil cuando se trata del amor. Pero el amor no es el que vive insistiendo con uno o es al revés? No lo sé pero claramente, mi otro yo muere por un beso. Un beso? Como si eso simplemente pudiera evitar su caída o rescatarla de estos ataques en tercera persona. Encima pretende evitar culpar a su mamá, con ese beso, por dejarla creer en los príncipes azules y esos cuentos de calabaza, al horno.
Pero saben que aunque este cayéndose en la redundancia, y sé que parece algo terrible pero no lo es, créanme. Mi otro yo, con una transpiración doliente, anda corriendo detrás del amor y hasta a veces delante de el para luego quejarse dramáticamente cuando tiene días tontolinos, sucios y llenos de frases cursis, todas rosadas y aún así sigue deseándolo tener y padecer en ese sentimiento inexplicable.
Mi otro yo quiere colgarse del brazo izquierdo y apoyar la cabeza en un o ese hombro y así sentir que es posible alejarse de la realidad y esas ganas de andar mutilando mala gente y malos pensamientos. También quiere tomarse tiempo y encontrarse sin que importe por cual de los motivos sea, sentirse tranquila. Quiere que alguien la mire todo el tiempo sin que logre incomodarla. En fin, mi otro yo, hoy quiere dejarse amar un poco y sobre todo quiere un buen beso.

lunes, septiembre 15, 2008

¿Esta mal que espere que le duela?

Saben una cosa? No sé dónde, no sé con qué, no sé cómo pero seré quien le cause una herida. Estoy como un animal expectante esperando el momento justo para atacar y despedazar a la presa. Causarle el dolor más extremo. Atravesarle la garganta y rabiosamente quitarle sonidos, dejarle lastimada la encía y la lengua. Hundirle mis manos en su vientre de falsa madre, arrancarle las vísceras dándole el mínimo indicio de toda la desilusión que causo. Que haya sido olvidada por su madre no evitara que la deje en carne viva ni podrá evitar mi impulso de girarle el cuello. Aunque mire con cara de arrepentimiento quiero que entienda que no tolero, más, su infantil incapacidad de no hacerse cargo, ni la brutalidad de sus sentimientos hacia terceros.
Antes no hubiera dicho nada, antes no hubiera intentado esta cacería, hasta hubiera seguido siendo cordial. Pero eso era antes, hoy hizo que la realidad me desgarre la piel, que me arda hasta el fondo de las entrañas. Por eso con todo este dolor estallando en ciento de emociones, con un nudo en la garganta y sin posibles disculpas. En medio de un grito que no se escucha pero llena de aire los pulmones esperando que explote como un globo doliente o como un destino inevitable con mis manos rojas en una reiteración estoy deseando que entienda, qué deje de ver solo lo que quiere ya que su calma es la nefasta culminación de mi tolerancia. En un momento justo inexistente quiero arrancarle los ojos porque todo lo que pudo ser esta roto, callado y, aún, no es lo que quiero, ahora, que sea. Hay palabras rotas, heridas internas que pusieron fin a una temporada de diálogo, respeto y paciencia. Pensé en su muerte, ya establecida en mí, y me quede con el cadáver en la mano, así, sin saber que hacer pero tengo esta rabia, me siento absolutamente dolida. Actuó, soy consiente de eso, desde ese lugar y no consigo nada. Pero me dedico con intensidad a pensar en arrancarte la cabeza del cuerpo, de sacarte las tetas con una tenaza, en cortarte las venas y ver si son vacías y violetas, comprobar que es minimamente humana, por lo menos por dentro.
Quiero herirla con fuerza, debería haber un veredicto primero, como un intento de entender un poco por qué hizo lo que hizo, por qué provoco esta destrucción masiva. Y por eso esta vez todo fue demasiado. Esta vez dejo caer con intención la pared que la aplaste, que la aleje, que me de cierta distancia deseando que con eso no pueda recibir ninguna señal de su asquerosa existencia.
Esto es un asesinato, no por un enojo infantil, esto es claramente, un hecho para transformar mi rabia en algo liberador para mí. Ahora ese ser es un vacío, una ausencia con un cuerpo pudriéndose. Ya nunca más podrá volver al mismo lugar, ni al mismo tiempo y nunca de nunca más volverá a estar en uno de mis pensamientos que no sea de vergüenza, crueldad o egoísmo. Yo para ese ser ya no existo pero no morí con su muerte. Sino todo lo contrario.

miércoles, septiembre 10, 2008

Deseos subversivos.




Envuelta en un grito mudo, en una desesperada búsqueda de la lucidez perdida, de mundos atravesados en donde no se encuentra más que mentira, en donde los problemas son adornados, indecibles en una almohada sin sueño.
Y aunque ninguno de estos meses, que ya pasaron del año, no me dejaron ser un buen síntoma ni me encontraron. A pesar y con todo esto encima deseo con todas mis fuerzas que aún me quede, que no se me haya pasado el tiempo.

viernes, septiembre 05, 2008

Mostrando lo que escondo.

Aparece ese cartelito que te anuncia conectado. Y en medio de un impulso, en una vergüenza impúdica y al borde de una inutilidad. Pienso que detesto que seas una soledad fría y cósmica. Un ser inabarcable, tan humano e irretornable. Un rostro confiable entre tanta porquería. Un personaje psíquico alucinante. Detesto que me provoques esta ternura erótica, que me tengas en esta insistencia contenida. Te detesto por estar lleno de buenas noticias y lastimaduras. Por dormir y ser un nuevo día para mí. Por darme verdades insolucionables que no tengo ganas de soportar. Por dejar que tus gestos de amor pongan eternidad en mí.
Verte conectado con semejante lejanía, ahora, me provoca una insuficiencia respiratoria. Todo endure, mi cuerpo tiembla y no puedo, quedo muda. Actuó como si no te percataras igual sé que es tensión de ambos lados. Y te detesto por dejarme sentir este miedo casi infantil de ser descubierta.
Como todas las noches me detengo ¡pero yo ya dije! Soy un proceso inconsciente, mismas miserias humanas, casi compartidas y con la piel negada, me hacen escribir. Salir de esa posición de excluida y de ese desecho melancólico que a veces se me da por ser.